ANÁLISIS: Assassin’s Creed III

FICHA TÉCNICA
Desarrolladora: Ubisoft Montreal
Distribuidora: Ubisoft
Compositor: Jesper Kyd
Motor: AnvilNext
Plataforma(s):  Microsoft Windows, PlayStation 3, Wii U, Xbox 360
Fecha(s) de lanzamiento: 31 de octubre de 2012
Modos de juego: Un jugador, multijugador 
PEGI: 16

Ya hace 2 años y medio que salió este juego y no fue hasta 2015 cuando pude terminármelo. Lo que parecía ser un giro interesante en la saga de los Asesinos y los Templarios se convirtió en una experiencia tediosa sólo apta para perseverantes.

Empecemos por el principio. El tutorial/prólogo es demasiado largo, es cierto que lo hacen para que te acostumbres a manejar a Haytham Kenway y así luego hacer un giro argumental que te deja de piedra, pero 5 horas de prólogo sólo para ese giro, es demasiado tiempo.


El juego a veces está roto. Cabalgar a caballo es insufrible, sobre todo por el bosque, se hace muy pesado porque se atasca mucho. Por otro lado, cuando no estás de incógnito, aunque sólo tengas una estrella, en cuanto te ve un guardia en seguida le salta el aviso amarillo, y no tarda nada en saltar el aviso rojo, con lo cual, no puedes hacer nada por la ciudad, en seguida te ven, te persiguen y te toca pelear o huir, vamos, un coñazo. El parkour está mejorado y es más sencillo, pero a veces también te interrumpe una huida a plena calle, o hace que te subas a un muro sin querer y por ello se alerte la guardia.

No me gusta la ambientación; en un principio se presentaba interesante el salto al continente americano, metidos en plena guerra de la independencia, con sus escopetas con bayonetas, sus caballos y sus indios… Pero nada más lejos de la realidad. Tienes un mapa muy amplio, mucho más que en juegos anteriores, y tienes muchas atalayas, pero aunque completes todas las atalayas no despejas todo el mapa, no, tienes que ir a caballo (o corriendo) despejando mapa y encontrando secundarias que haya por allí, como los fuertes, la caza, las reliquias, etc. Es tan amplio que se hace muy aburrido ir de una misión a otra, entre bosques y árboles. Lo que parecía una buena idea y algo fresco en la saga, el parkour por los árboles, resulta que acaba en algo tedioso cuando tienes que recorrer largas distancias entre naturaleza. Y la historia es aburrida, puede que en parte porque no somos muy conocedores de la historia americana, igual a ellos sí que les gusta, pero creo que por estos lares mucha gente opinará como yo. La historia es mala, mala, mala. No me pareció interesante en absoluto, cuando iba de una misión a otra parecía que estaban mal conectadas, que eran corta/pega ahí mal puesto, no tenías la sensación de armonía que sí tenías, por ejemplo en el 2 o en La Hermandad. Está tan mal pensado hasta el punto de no tener transiciones entre el día y la noche. Si una misión está planeada que sea por la noche, aunque tú llegues al punto de interés a las 12 del mediodía, la animación será en plena noche, así, como por arte de magia. Igual que en La Hermandad tenías que esperar a ciertas horas a que se produjera un cambio de guardia para algunas misiones, o tenías que esperar a una hora en concreto del día para que estuviera un capitán en una torre Borgia, podrían haber mantenido eso en esta entrega. La arquitectura es feota, no es tan bonita como en las primeras entregas, aquí son edificios grises o marrones, sin mucha gracia, sin edificios históricamente remarcables como teníamos en Italia. Le falta algo, le falta carisma.



No he comprado ni una sola arma en todo el juego, no me ha sido necesario, al igual que todo lo que conlleva la Hacienda Davenport o los aprendices de asesino, no hacen que lo necesites para avanzar en la historia, es totalmente secundario y prescindible. Puede que si lo hagas enriquezca tu experiencia, pero se limitan a mostrarte la opción, explicarte cómo se utiliza, y ya está, luego te toca a ti hacerlo si lo crees oportuno, no lo incentivan de ninguna forma.


Las misiones secundarias son muy repetitivas, demasiado. Llegas a Nueva York y te encuentras con un mapa llenísimo de iconos y no piensas “guay, tengo mucho por hacer aquí”, lo que piensas es “vaya tostón, yo lo que quiero es seguir con la historia y terminar ya”. Y cuando te poner a hacer secundarias, porque pasas por delante y te viene de paso, te das cuenta de que son todas del mismo rollo. Y otra cosa, hacerlas en sigilo es dificilísimo, si al menos Connor se agachara o se escondiera mejor podría intentarse, pero te toca completar las misiones a lo bruto, obviando completamente el sigilo, un elemento básico de la saga.



El protagonista, Connor, es totalmente plano y carente de carisma. Es el típico indio enorme y fuerte, que quiere salvar a su pueblo y va haciendo todo lo que le dicen. Pese a mostrártelo desde su nacimiento (no, mentira, desde antes de su nacimiento, porque te explican incluso cómo se gestó), no llegas a empatizar con él en ningún momento, parece que no tenga personalidad propia, que esté guiado en todo momento y no tenga decisiones propias. El único momento de lucidez es cuando sugiere que quizás colaborar con los Templarios, podría ser el fin a esta guerra entre las dos hermandades, y podrían conseguir más objetivos juntos, pero ya está, poco más.


Tenemos personajes secundarios poco conocidos fuera de Estados Unidos, seguro que para los americanos habrá sido un buen trabajo de documentación, pero, como ya he dicho, en nuestra tierra, que no se conoce tanto la historia de América, no nos parece tan interesante, por lo que esos personajes, al menos yo, los vi un poco fríos, o insignificantes o algo así, vamos, que no me importaba ni quiénes eran, ni sus objetivos ni lo que les sucediera.



Las entradas de la base de datos que deja Shaun me parece otra tomadura de pelo hacia el jugador. En los juegos anteriores eran notas informativas neutras, ni serias ni graciosas, pero en esta entrega se pasan con el cachondeo, los comentarios personales de Shaun son ridículos y te extraen totalmente de la inmersión en el juego.


Los enfrentamientos con los jefes finales dan pena, pero mucha. He tardado casi 20 horas en terminar el juego, casi 20 horas de mi vida viendo que Charles Lee y el líder de los Templarios eran muy malos y querían someter al pueblo, que había que acabar con ellos o si no, veríamos las consecuencias, ¿y luego? ¿Pero qué forma es ésta de acabar con ellos? ¿Se están riendo de mí? En serio, es penoso.


Y por último, el final del juego. El final de la historia de Desmond Miles y de la antigua civilización (Juno, Minerva, etc). Me parece una total desfachatez lo que nos muestran. Se tiran 4 juegos contándote una historia por la que el mundo estaba en peligro por culpa del Sol y al final, ¿lo solucionan así? Podrían al menos haber hecho dos finales y que tú eligieras uno u otro, total, eran 5 minutos más de vídeo y el desenlace final habría sido el mismo, ¿tanto les costaba? Me parece que se han reído de todos los fans y seguidores de la saga.



Tiene sus cosas buenas, como los nuevos movimientos del parkour, un mapa más grande o los gráficos de la naturaleza, aunque estas tres cosas, como ya he comentado, acaban volviéndose en tu contra. Lo que más le ha gustado a la gente son las misiones de barcos, aunque yo sólo hice 3, dos de ellas porque lo requería la historia y una tercera por probar, y me parecía siempre lo mismo, no lo veo como para tener 20 misiones de este tipo. Aún así, es algo nuevo que se le tiene que reconocer que han aportado a la saga. El doblaje sigue siendo muy bueno y como sandbox no está mal. En serio, estoy seguro de que ahora que se ha acabado la historia, si volviera a jugar para completarlo todo, el juego me divertiría más que siguiendo la historia principal, pero es que no lo voy a hacer, porque no me ha enganchado. Así como tampoco voy a comprar el DLC “La tiranía del Rey Washington”, porque no se lo merece, no me llama jugar más a este juego.

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