Análisis: Numantia

Año 154 a.C.

Veinte años han pasado desde que la República Romana conquistara el territorio celtíbero. Muchos se habían rendido ante las innegables ventajas de una alianza. Otros se resistían aún a verse sometidos. Segeda, capital del pueblo belo, se negaba a enviar hombres para engrosar las filas del ejército romano y, con los impuestos que Roma pretendía cobrarles, construyó una muralla para defenderse. Roma envió al cónsul Quinto Fulvio Nobilior, junto a un ejército de 30.000 soldados, a someter a la pequeña ciudad a un castigo ejemplar. Los segedenses se vieron obligados a buscar refugio en el territorio de los arévacos de Numancia. Bajo la el mando del caudillo Caro de Segeda, se formó una alianza entre arévacos y belos para resistir la invasión de Roma. Comenzaba así el último latido de las guerras celtíberas.

 

 

Numantia, disponible para PS4, PC y XBOX One, es un juego de estrategia por turnos desarrollado dentro de PlayStation Talents, que apoya los proyectos españoles. El juego permite revivir la historia tanto desde el bando romano como de la alianza celtíbera y, a diferencia de otros juegos similares, guarda una alta fidelidad histórica tanto en los hechos como en los personajes que intervienen. A nivel documental es una obra de arte. Sin abrumar al jugador con demasiada información, cada cosa está meticulosamente comprobada y tiene una razón de ser. Entre batallas, a veces tendremos que tomar decisiones que afectarán de una forma u otra a nuestro bando y que le darán riqueza a la historia y al juego. Otro gran punto a favor del juego es la estética. Basta con ver el tráiler para notar la belleza de las escenas y el cuidado que han puesto en personajes y escenarios, especialmente el mapa de la Península.

 

 

En cuanto a la jugabilidad, Numantia es bastante intuitivo. Quienes no hayan jugado nunca a un juego de estrategia no tendrán grandes dificultades para entender el funcionamiento. Para quienes ya tengan algo de experiencia, en cambio, sí que puede haber un par de novedades que difieren un poco del sistema habitual. Por ejemplo, a la hora de seleccionar a la parte de nuestro ejército que queremos utilizar, algunos echamos de menos la selección libre con el cursor. En cambio, deberemos pasar de uno a otro en orden hasta llegar al que buscamos. El tablero en hexágonos da una gran flexibilidad de movimientos. Y la existencia de algunos personajes con habilidades especiales también aporta un par de recursos extra que pueden ser muy prácticos, bien utilizados. No puedo negar que he echado en falta algo de dinamismo y la posibilidad de conocer a tiempo real más información sobre mis oponentes, algo básico en los juegos de estrategia.

Incluye además un modo online en el que podremos enfrentarnos a otro jugador en un “uno contra uno”. Este modo evita la previsibilidad de la máquina cuando ya hemos jugado bastante. Genial para cuando apetece simplemente competir o echar alguna partida sin complicarse mucho con la historia.

 

 

En conclusión, como historiadora no puedo más que aplaudir el trabajo de los desarrolladores del juego, como jugadora animo a aquellos a quienes les gusten los juegos de estrategia a que le den una oportunidad. Verán que Numantia tiene cosas diferentes que merece la pena descubrir y podrán disfrutar de un juego que combina batallas con una historia interesante. Aunque tiene algunos aspectos que aún podrían mejorar, me gusta la dirección que toma el mundo de la estrategia con este juego.

Marta González Peláez
www.martagonzalezpelaez.wordpress.com

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