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Análisis de Pumpkin Jack para PS4

pumpkin jack ps4

Llevaba tiempo detrás de Pumpkin Jack, pero la paciencia es una virtud, y supe esperar para una de sus mejores versiones. Me gustaría agradecer a Berni por haberme conseguido una clave para analizar este gran videojuego, y también a HeadUp Games por su disponibilidad. Han sido meses de espera para poder analizar la versión de Playstation 4, la cual ha requerido de más tiempo de desarrollo, para finalmente ser lanzada el pasado 24 de febrero de 2021.

Ha sido una pena no haberlo podido jugar en su contexto ideal, durante la temporada de Halloween del pasado 2020. Pero más vale tarde que nunca, y pese a la demora, lo he disfrutado como si lo hubiera jugado durante su época ideal.

Sir Pumpkin Jack Fortesque

Cuando se trata de juegos de acción y plataformas en 3D, ya no los hacen como antes. O eso dirás si eres un fan de los clásicos de los 90 y principios de los 2000. Pero Pumpkin Jack, desarrollado por Nicolas Meyssonnier, se adentra tanto en el género que casi sentirás que has retrocedido en el tiempo. Casi. Aunque ya sea un poco tarde para un juego de Halloween, el encanto y la clase de Pumpkin Jack lo convierten en un buen añadido a la lista de juegos de plataformas de acción de PS4.

Puede que el remake de MediEvil no funcionara tan bien como los fans hubiéramos querido cuando se lanzó hace dos años, o puede que te encantara y quisieras más. De hecho ardo en deseos de que Other Ocean Interactive y Sony se animen también a “remakear” la segunda entrega. Sea como fuere, hay un nuevo rival en el género de las aventuras de plataformas ambientadas en Halloween, y ese Pumpkin Jack. Para mí, el sucesor espiritual de Medievil, sin ninguna duda.

Una historia 100% Halloween

Desde el principio, la narrativa principal del juego no busca una historia emocionalmente profunda o compleja. En su lugar, nos encontramos con unos prólogos dibujados a mano en cada capítulo, como algo sacado de una película de animación. Cuenta la historia de un mundo feliz, pacífico y aburrido perturbado por el Diablo. La humanidad encuentra su campeón en la forma de un mago, mientras que Satanás envía a Jack, un notorio embaucador. Esta trama genérica no es producto de la poca imaginación, sino que es el escenario perfecto para horas de comedia e ironía hacia otras historias de Halloween.

La mayor parte de esta comedia se presenta en forma de diálogo entre los personajes, ya sea un búho guía, un comerciante de pieles o el propio Jack lanzando ocurrencias. Al mantener el tono desenfadado y humorístico, Pumpkin Jack se mantiene alejado de cualquier intento innecesario de crear una historia profunda, y eso da sus frutos, siendo la trama un elemento poco trascendental dentro del videojuego, pero que tampoco desentona.

Jugabilidad de plataformas-acción

Como juego de plataformas, los controles de Pumpkin Jack son sencillos: salta con el botón “X” y púlsalo dos veces para realizar el clásico doble salto. Aparte de eso, hay muy poco que añadir, simplemente moverse. Pero el diseño de los niveles consigue convertir estas mecánicas básicas en una experiencia variada. Al utilizar una combinación de verticalidad y algunos caminos bien escondidos, los niveles se vuelven más y más entretenidos de recorrer cuanto más te adentras en ellos. El añadido de algunas mecánicas menores, como un movimiento preciso para cruzar vigas estrechas, aumenta la diversión sin confundir al jugador con controles demasiado complejos. Puede que no sean los obstáculos más innovadores que hayamos visto en el género, pero consigue mantener una jugabilidad sencilla y agradable.

Las mecánicas de combate, aunque no lucen tanto como las de plataformas, siguen siendo satisfactorias; después de la batalla contra el jefe de cada nivel, Jack recibe un arma nueva, y cada una tiene un conjunto de ataques lo suficientemente variado como para que cada nivel sea diferente de los demás. Aunque los combates pueden convertirse en un mero machaqueo del botón de acción, los niveles posteriores cuentan con enemigos mucho más duros que requieren que Pumpkin Jack realice movimientos evasivos. Los jugadores también pueden utilizar el cuervo que nos acompañas como ataque a distancia, lo que añade otra dimensión a la sólida mecánica de combate.

Los momentos en los que estas mecánicas tienen realmente tiempo para relucir son las seis batallas contra los jefes, ya que cada nivel termina en un combate culminante que pone a prueba lo que lo que hemos aprendido en el juego hasta ahora. Aunque estos duelos pueden empezar siendo sencillos, rápidamente empiezan a añadir nuevas dimensiones para desafiar a los jugadores. Un jefe en particular incluye una sección de conducción sobre raíles, algunas prácticas de tiro y una sección de plataformas, todo ello sin dejar de atacar al jugador. Aunque esto puede parecer mucho para un solo duelo, se presenta como una prueba de lo que has aprendido, más que como un pico de dificultad; para cuando llegas a los combates posteriores, el juego te ha proporcionado una amplia preparación.

Minijuegos de Calabaza

Además de saltar y blandir una espada, hay mucho que disfrutar en términos de jugabilidad en Pumpkin Jack. A medida que avanzamos por los distintos niveles, nos encontraremos con una serie de minijuegos que deberemos completar. Aunque no todos valen la pena, en general son de gran calidad. Lo que podrían ser simples áreas para aumentar las horas de juego son mucho más que eso: cambian el ritmo y modifican constantemente la fórmula jugable.

A partir del segundo nivel, las secciones sobre raíles empiezan a aparecer regularmente un par de veces en cada fase. Sin embargo, cada vez que avanzamos, éstas se vuelven un poco diferentes (y más desafiantes). Lo que comienza literalmente “sobre raíles” con la conducción de una vagoneta avanza hasta la equitación, las carreras de karts e incluso el vuelo. Cada una de estas variantes supone un paso adelante en la dificultad para adaptarse a la mejora de las habilidades del jugador; de esta manera, estas pausas en la acción-plataforma estándar siguen siendo entretenidas sin que se queden en el tintero.

Los otros minijuegos principales son los rompecabezas, que se completan jugando como la cabeza de calabaza de Jack. Desde la propia versión del juego de Simon (el juego de emparejamiento de patrones musicales) hasta una carrera de obstáculos por la que hay que mover bombas, la variedad es enorme. Sin embargo, algunas de ellas resultan bastante tediosas. Aunque pueden funcionar como algo puntual para avanzar en tu progreso, algunos de estos minijuegos son bastante largos y aparecen un par de veces. Sin embargo, no llegan a entorpecer del todo la experiencia jugable.

Cabezas de cuervo y elementos cosméticos

En cada nivel, hay un par de coleccionables para que los completistas queden saciados y algunas opciones cosméticas para probar. Los coleccionables estándar son las calaveras de cuervo, con 20 por encontrar alrededor de las distintas fases. Algunas de ellas son bastante fáciles de encontrar; de hecho, la mayoría las encuentras en el camino principal. Sin embargo, otras están muy bien escondidas y ayudan a sacar a relucir algunos trucos inteligentes en el diseño de los niveles. Mirar a la vuelta de una esquina puede revelar un camino previamente oculto hacia una calavera. Con un montón de ellas a lo largo del juego, encontrar todas las calaveras no es un paseo: hay que estar atento y mirar con cuidado.

Además de las calaveras, los jugadores pueden conseguir algunas apariencias cosméticas en el menú principal o en el vendedor de apariencias que se encuentra en cada nivel. Aunque no añaden ninguna habilidad a Jack, son bastante bonitas. Y, como te cuestan los coleccionables de cuervo que has encontrado, son un buen incentivo para recorrer cada zona. O, si te apetece un poco de comedia, encontrar cualquiera de los seis gramófonos repartidos por el juego te hará ver una divertidísima escena de Jack bailando al ritmo de la música, al más puro estilo de Michael Jackson.

Gráficos estilo cartoon y apartado sonoro spooky

El estilo visual de Pumpkin Jack se inspira claramente en los clásicos de PS1 y PS2 en los que se basa. Su estilo caricaturesco es notablemente similar al del reciente remake de Medievil y otras actualizaciones de juegos clásicos como Crash Bandicoot o Spyro. Cada entorno es llamativo y mantiene una atmósfera claramente espeluznante. Las zonas son lo suficientemente oscuras como para que resulten premonitorias sin que sea difícil ver el nivel que te rodea, y los pequeños añadidos en varias partes contribuyen al efecto; las lápidas en el cementerio, los cuervos en el bosque y una ballesta aquí y allá en la muralla de la ciudad contribuyen a la riqueza del juego.

El apartado sonoro es otro punto fuerte, y muestra una gran ambientación de Halloween; desde la inquietante música de fondo, con el volumen subido para el combate, hasta el uso de algunas piezas de música clásica, el juego consigue el equilibrio adecuado entre los momentos cómicos y los serios. En una sección de vagonetas en unas minas se escucha la “Cabalgata de las valquirias” y se siente maravillosamente exagerado, mientras que la exploración tiene una música más sutil. En general, aunque se nota menos que los gráficos o la jugabilidad, el diseño de sonido es otro aspecto en el que este juego triunfa.

En resumen, Pumpkin Jack ofrece todo lo que promete. Un videojuego corto pero intenso, con una jugabilidad para todos los públicos llena de variedades a lo largo de seis niveles. Sin llegar a ser un paradigma de las plataformas o la acción, toma lo mejor de los grandes representantes de ambos géneros y consigue rendir a un muy buen nivel.

Sergi Gurriz

Profesional del SEO y del Marketing Online. Apasionado del mundo de los videojuegos.

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